Sempre Fisterra.
Todo empieza en el fin del mundo.
Un hotel en el fin del mundo necesita una identidad a la altura de su singularidad. Sempre Fisterra combina el carácter único del cabo gallego con la innovación de ser el primer hotel certificado Passivehaus de España. El resultado es una marca sobria y pregnante, que transmite sostenibilidad, respeto por el territorio y una experiencia íntimamente ligada al lugar.
Sempre Fisterra.
Todo empieza en el fin del mundo.
Un hotel en el fin del mundo necesita una identidad a la altura de su singularidad. Sempre Fisterra combina el carácter único del cabo gallego con la innovación de ser el primer hotel certificado Passivehaus de España. El resultado es una marca sobria y pregnante, que transmite sostenibilidad, respeto por el territorio y una experiencia íntimamente ligada al lugar.
Situado en el cabo donde termina Europa y comienza el océano, Sempre Fisterra nace en un entorno cargado de simbolismo. El nombre evocaba ya esa condición, pero la identidad debía dotarlo de un lenguaje visual sólido y reconocible.
El concepto de las múltiples fisterras, los distintos fines del mundo presentes en diversas culturas y geografías, sirvió como punto de partida para conectar lo local con lo universal.
De esa idea surge un símbolo esencial, que condensa en un trazo la relación entre tierra y mar. Una identidad que no compite con la arquitectura del hotel, sino que la acompaña, integrándose con naturalidad en la experiencia.
De las formas del símbolo luego se declina un sistema iconográfico y una tipografía propia que extienden la marca a los distintos espacios.
Una identidad sobria y versátil, aplicable en arquitectura, soportes gráficos y digitales.
El sistema se extiende a señalización, papelería y soportes gráficos y digitales, creando un lenguaje visual coherente y versátil. La marca refleja los valores que definen el proyecto: sostenibilidad, innovación y vínculo con el territorio.
Situando a Sempre Fisterra en el mapa internacional como referencia de arquitectura responsable y experiencia única en el fin del mundo.
Refuerzo del relato diferencial: sostenibilidad y turismo pueden convivir.
Una marca alineada con la arquitectura y el entorno, proyectando autenticidad y prestigio.
Foto: Ana Amado.